Galletas, bollería, piensos para animales, jabones o el biodiesel  tienen un ingrediente en común, el aceite de palma.

Este ingrediente se extrae de la pulpa del fruto de la palma, de color rojizo, mediante varios procedimientos. El fruto, en forma de racimos, es recepcionado en la planta; posteriormente se aplica vapor para aflojar los frutos; tras esto el fruto se vuelve a calentar para generar una pulpa que luego se prensará y centrifugará, extrayendo aceites de distintas calidades y utilidades  mediante procesos de decantación y refino.

Es un proceso muy intensivo en términos energéticos y con gran impacto ambiental. En  él se genera un residuo, biomasa, que salvo excepciones se desecha, generando un coste de gestión del mismo.

Natural Fire ha realizado la instalación de su máquina más potente, el YR-4 de 3Mw, en una planta de extracción de aceite de palma. Este quemador es capaz de valorizar la biomasa que se genera tras la extracción del aceite, consiguiendo reducir el impacto ambiental al prescindir de los combustibles fósiles para la generación del vapor necesario, eliminando un residuo en ocasiones difícil de gestionar y aumentando la rentabilidad del negocio.

Esta instalación es un ejemplo más del círculo virtuoso que genera la instalación de quemadores de biomasa; reducción de emisiones de efecto invernadero, eliminación de residuos y aumento de la rentabilidad.