La marca de cafés hispalenses ha optado por la biomasa en su instalación de Castellón.

Uno de los procesos más importantes para disfrutar de una buena taza de café es el tostado. En él se produce una transformación de los azúcares que hay en el interior del grano que aportarán matices de sabores y aromas, es por ello la importancia y complejidad del proceso.

El uso de la biomasa, produce una distribución del calor más homogénea que la de los tradicionales combustibles fósiles, lo que genera un aumento de la calidad del café, además, elimina la huella de carbono que se produce en este proceso haciéndolo respetuoso con el medio ambiente y libre de emisiones de efecto invernadero.

Los quemadores Natural Fire son óptimos para esta aplicación por su tecnología. Esta permite mantener un control preciso de la temperaturaajustando la potencia necesaria en cada momento de forma autónoma, todo ello gestionado por un PLC de control con software de desarrollo propio.

Esta aplicación es un ejemplo más de la transformación que está sufriendo la industria agroalimentaria, cada vez más ecológica y sostenible.